La vela – Kamasutra Gay

Al contrario de alguna de las posturas recogidas en éste libro, la de hoy es una postura que no requiere de una habilidad especial.
Tumbado de espaldas, el pasivo pone en 90 grados sus piernas que son sujetadas por el activo, realizando la penetración arrodillado enfrente. El activo abraza las piernas del pasivo, por lo que la sensación de contacto es fuerte. Una variedad a ésta, es que el pasivo, desde ésta misma postura, coja al pasivo de las caderas, ayudando a una penetración más profunda.

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